Cómo conseguir mi número de Whatsapp.
Hay algunos momentos que marcan tu trayectoria como profesor. Os cuento los míos:
Cuando mi vídeo del subjuntivo explotó de visitas.
La primera vez que un estudiante lloró en mi clase.
Mi primera clase a niñas de 8 y 9 años en Eslovaquia.
Cuando un estudiante me corrige… Y tiene razón.
El otro día, uno más: vi una estrella fugaz mientras hablaba por Whatsapp con un estudiante.
Hablábamos de pronunciación, porque ambos somos bastante frikis. Esta es la conversación:
La última frase me dejó pensando. Dirás tú: no veo nada raro, Clau.
Bueno, precisamente eso es lo bueno, que no hay nada raro. Pero mi radar de nerd de la gramática tuvo que pausar su vida durante unos segundos para procesar la última frase, de forma positiva.
Ese “será una particularidad suya” fue una confirmación silenciosa de que ambos estamos haciendo las cosas bien:
Yo enseño los tiempos verbales con lógica e instinto.
Él usa la gramática como lo hace solamente el 5% de los estudiantes de español (justamente son los míos💎), pero como el 100% de los nativos.
Ese 5% es alérgico a no hacer nada.
Y ese 5% vive en un nivel de psicosis diferente.
Una psicosis que te vuelve indestructible cuando te rebelas ante cualquier regla de mierda que te hayan impuesto en cualquier libro, vídeo de YT o reel en instagram.
Una psicosis que hace que los números de teléfono lleguen solos. No hay ni que pedirlos.
Mi curso 🧠 Tu cerebro en español 🧠 está hecho para ese 5% que usa la gramática feat. psicosis, y por eso mismo, tiene un 103897% más de posibilidades de conseguir un número de teléfono.
Yo no le doy mi wasap a cualquiera 💅, pero con esa última frase, entendí perfectamente por qué él sí lo tenía, y otras personas no.
En definitiva:
Si casi tiras la toalla porque sabías que había algo más en el español, pero nada aparecía… hasta que me encontraste,
si sientes que en cada newsletter pongo en palabras lo que ya sabías que existía, pero nadie te lo supo explicar,
si sientes que a tu español le faltan unos polvitos de psicosis,
y, sobre todo, si siempre te sentiste diferente del 95%,
haz click aquí para rodearte de ese 5% 💎.


Un abrazo,
Clau

