Cómo detectar a un aristócrata.
De vez en cuando, llega a mí algún estudiante al que yo llamo el aristócrata.
Los detecto a kilómetros.
Practican tenis casi todos los días.
Se blanquean los dientes cada tres meses.
Van a galerías de arte.
Tienen tanto dinero que pueden permitirse un privilegio que muy pocos poseen: la indiferencia absoluta ante la opinión pública.
Pensé que estaría bien dedicarles un espacio en mi newsletter, ¿por qué no? No discrimino.
Quizás tú también seas uno de ellos que pertenece a una minoría especial.
Si es así, que sepas que te tengo cierto amor-odio: me caes bien, pero tengo envidia.
Has estado viendo apartamentos de medio millón de euros con vistas al mar en Alicante,
Simplemente porque te apetece escapar del invierno.
Ya no sabes en qué invertir tu dinero.
Todo bien. Ya asumí hace algún tiempo que todo el mundo quiere vivir en mi país.
El tema es:
En España, sin un acento decente, todas tus propiedades y tu envidiable revés de tenista no significan nada.
En el papel, sí, cada sábado te presentas en el club de tenis de Alicante. Eres puntual.
Pones el pie en la pista a las 10 en punto, juegas tu partidos y luego subes una story a instagram subiendo el mejor punto del set 🎾. Una pelota infinita.
La realidad es la siguiente: solo tú (y tu bestie) sabéis que intercambiaste solamente dos palabras en el probador con el tío local y que sigues en la expat zone.
Te doy una solución ya mismo:
Como sé que te gustan los eventos exclusivos, los productos refinados, y las experiencias donde no cabe todo el mundo,
Te quiero presentar mi podcast, un microcosmos.
Un espacio íntimo, oculto para la mayoría, donde con cada episodio vas a poder refinar tu español,
Para que esté a la altura de tus caprichos más caros,
Y no tengas que pedir perdón por ello.
El contenido no es gratis, porque la información es selecta y privilegiada.
Te doy tips imprescindibles para que cuando te inviten a una fiesta en un palacio,
la gente te respete porque tu acento no solo está bien, sino que es fino y de alta gama,
Y porque entiendes cada palabra al vuelo porque sabes en qué tienes que enfocarte para ello,
Y la consecuencia de esto es que vas a poder hacer lo que mejor se te da: divertirte.
Sin que tu español te moleste.
Porque ahora lo que te recarga es la vitalidad, hacer las travesuras que hacías cuando tenías 17 años,
Caminando descalzo en un yate en Menorca.
O en un campo de golf en Marbella.
Recordando esas historias “¿te acuerdas cuando…?” con tu amigo Ignacio.



Ya estás convencido.
Responde PODCAST a este email y te cuento cómo acceder.
PD: chin chin por un español aristocrático 🥂.
Un abrazo,
Clau
