Dos tipos de personas en el mundo.
Unas te hacen sentir cómoda en la conversación, estás tranquila, tus hombros se relajan.
Y hay otras con las que, después de dos minutos, ya estás buscando una excusa para terminar la conversación porque tienes los hombros a la altura de las orejas.
Hay muchos factores que entran en juego para que esto pase.
El primero es que hay personas que son gilipollas y punto. Ese es su diagnóstico.
Y el segundo (y ese es mi trabajo) es tener en cuenta las palabras que usas, el tono, la mirada.
Y también: el tiempo verbal que usas.
Da igual que estés pidiendo un cortado, escribiendo un WhatsApp o hablando con alguien que acabas de conocer en un restaurante.
El tiempo verbal que elijas puede hacer que tu frase suene cercana o puede hacer que levantes un muro entre la persona con la que estás hablando y tú.
No existe la gramática neutra.
Cada tiempo verbal tiene consecuencias. Dos personas pueden decir la misma frase pero cambiar un solo tiempo verbal y el resultado es completamente diferente.
Tus amigos hispanohablantes llevan toda la vida haciendo esto de forma inconsciente.
Y ahora en mi curso Tu cerebro en español 🧠 lo hacemos consciente para que tú puedas utilizar cada tiempo verbal igual que nosotros. Ese es mi trabajo.
En Tu cerebro en español te explico qué significan los tiempos verbales para los nativos.
Y cómo tú debes utilizar toda esta información a tu favor:
para fluir en las conversaciones entre tus colegas de vóley,
para generar buena impresión cuando vayas a visitar un piso y haya 89475 candidatos,
o para no quedarte mirando al fondo de tu taza de café en una charla entre amigos.
Cuesta 390€ y se compra aquí.
Un abrazo con cerebro 🧠,
Clau
