Por eso tu español suena vacío.
Hay personas que son alérgicas a las emociones. Las reprimen, las esquivan, y cada una encuentra su propia manera de hacerlo.
Algunas de esas estrategias las aprendimos hace muchos años; otras las incorporamos conforme cambian el contexto social, la cultura y el ritmo de vida.
Por ejemplo, hay personas que, en lugar de permitirse sentir tristeza, pasan horas jugando a videojuegos o haciendo scroll infinito en Instagram.
Otras recurren a conductas más destructivas, como beber alcohol o buscar constantemente situaciones de riesgo para no detenerse a sentir.
La realidad es que las emociones nos ayudan a sobrevivir.
Cuando en lugar de enterrarlas decidimos sentirlas, nos orientan y nos revelan información vital.
Nos informan de qué cosas, situaciones y personas son peligrosas y cuáles son benignas.
Nos explican en qué sitios tenemos que quedarnos y de dónde tenemos que salir corriendo.
Una relación que nos hace daño, un trabajo que nos quema, una rutina que nos abruma.
¿Te imaginas vivir sin poder sentir frío o calor? Sin notar cuándo algo te está quemando o congelando la piel. No sentir lo que ocurre dentro de nosotros es igual de absurdo y peligroso.
Porque las emociones son parte de lo que hace que la vida tenga sentido. Son las que convierten nuestra existencia en un reto complejo y doloroso, pero otras veces también, con un poquito de suerte, en algo bonito y sublime, lleno de significado.
Las emociones, como los tiempos verbales, no son datos objetivos que aparecen bajo una serie de normas.
Son nuestra interpretación del mundo en tiempo real. Y la calidad de nuestra vida depende, en gran parte, de nuestra capacidad para habitarlas y ponerlas en palabras.
Esto afecta a tus relaciones directamente. Si no tienes recursos para expresar lo que realmente sientes, no puedes transmitir seguridad a una pareja que lo necesita, frenar lo que algo te incomoda o transmitir de forma sutil que algo no te importa realmente tanto como la otra persona cree.
Y no solo tu relación con los demás, también contigo mismo. Sabes que cuando no te expresas, pierdes una parte indispensable de quién eres.
Y cuando solo muestras un 20% de quien eres, el mundo empieza a ser más gris, más aburrido, menos fresco y empiezas a alinearte de todo y todos. No exagero.
Cómo expresar lo que sea que sientas es lo que explico en mi vídeo Habla con intuición.
Son 50 minutos donde te digo todo lo que puedes expresar con el presente, pretérito imperfecto e indefinido. Cómo utilizar un tiempo u otro en una frase puede triggerear sentimientos de alarma en quien te escucha, o por el contrario, una sensación de tranquilidad.
Te explico el significado de estos tres tiempos verbales como los usamos nosotros, los nativos, pero no a un nivel teórico o sobre el papel, sino a un nivel celular 🧬
Cuesta 40€ y mañana el enlace desaparecerá.
Se compra haciendo click aquí.
Y te dejo feedback que me llegó hasta ahora:
PD: Mañana retiro el enlace. Tendrás plan B, C y D para mejorar tu español, pero tú y yo sabemos que mi vídeo es tu plan A.
Un abrazo sentido,
Clau




