Por qué desapareces en mitad de una conversación.
En mi vida diaria, estoy en contacto con extranjeros. No me refiero en mis clases, sino en la calle, supermercado o pistas de vóley.
Para esta newsletter, vamos a coger a Giacomo. Un tío bastante guapo, con un six-pack donde se puede lavar la ropa, nacido en Itaaaalia 🇮🇹 🍝 🍕🤌.
Cuando habla Giacomo, a veces, tarde o temprano llega ese momento en el que necesita usar una frase condicional y Giacomo empieza a sudar.
Si es la frase condicional tipo 1, no tanto. Esta es facilita, eh.
Claudia, si voy, te llamaré.
Uf, vale, venga, Giac, bravo. Ti è andata bene, dai.
Pero cuando tiene que construir una supuesta “segunda” o “tercera” condicional...
Ahí empieza el espectáculo. Yo cojo mis palomitas y me pongo las gafas 3D.
Si estamos sentados en una terraza entre más gente, puedo ver cómo el cerebro de Giacomo abandona la conversación y viaja a otro lugar.
Mentalmente Giac está en aquella página del libro donde aparecían esas tres cajitas con las tres condicionales, más rígidas que sus propios abdominales.
Perfectamente ordenadas, sí, pero perfectamente equivocadas.
Él empieza a buscar con prisa de forma desesperada qué tiempo verbal tiene que usar.
Intenta disimular, que no se le note, esconderlo, pero fracasa.
Porque alguien interrumpe.
Otra persona hace un chiste.
Todos nos reímos.
Cambiamos de tema.
Y el pobre Giac sigue atrapado en una tabla que memorizó hace un año y medio.
Lo peor es que, mientras él intenta recordar la regla, nosotros no pensamos absolutamente en nada de eso.
Solo hablamos. Probablemente del tema más irrelevante de nuestra historia.
De si mañana llueve, de si el camarero nos ha timado con la puta cuenta o de si la tortilla hay que comerla con o sin cebolla.
Si no quieres que te pase como a Giacomo, El arte de lo posible 🎨 te interesa.
Durante 27 minutos, te explico que:
No existen tres estructuras fijas. Existe una lógica que genera miles de combinaciones.
Una misma situación puede expresarse de muchas maneras distintas. Tú (y solo tú) decides cómo, no una tabla de mierda que aparece en un libro.
Empezar a decir frases que “no salen en el libro” es una forma de estar presente en la conversación entre nativos. No solo físicamente, sino también a nivel energético 🪷 ✨ 🌿 💫 🌌
Hablemos claro:
Es una mierda invertir energía mental buscando el tiempo verbal correcto porque no tienes claro cómo funciona el español.
Con El arte de lo posible 🎨 quiero que te bases en tu intuición, no quiero que parezca que estás haciendo un examen en una terraza rodeado de la gente que te importa.
El vídeo dura 27 minutos, cuesta 40 € y puedes conseguirlo aquí.
PD: en seis días retiro el enlace. Tic, tac, tic, tac.
Un abrazo,
Clau
