Por qué los españoles no soportan a los franceses.
Tengo un amigo francés, Nico, con el que suelo verme casi todas las semanas para tomar un cafecito,
cenar en su azotea,
o simplemente disfrutar de nuestra compañía en silencio.


Casi siempre hablamos en español.
Y cada vez que nos vemos, siempre tengo que pausar mi vida un momento para decirme:
Este tío no está siendo un puto borde contigo, simplemente es francés.
Verás, la entonación natural en francés es la entonación que ponemos en español cuando estamos de mala hostia.
Cuando queremos ser pasivo-agresivos.
O cuando decimos “me da igual”, pero no nos da igual.
Cuando hablo con Nico tengo la impresión de que me guarda un absoluto rencor por algo que hice en mi vida pasada y todavía no tengo su perdón.
Y tengo una sensación de estar en alerta constante.
¿Cómo os lo explico mejor? A ver.
Es una especie de hiper-vigilancia.
Empiezo a buscar señales de forma inconsciente para confirmar mis miedos (el cerebro humano funciona así, por desgracia). Y cuando veo (o escucho) esas señales, emocionalmente me echo para atrás. Pienso: me odia.
Y eso me distancia de él. Aunque sea durante un microsegundo.
Cuando dice una frasecita, suena frío, duro. Y me hace pupa.
Por suerte, racionalmente sé que Nico me ama, pero su puta entonación expresa lo contrario.
Puede estar contándome que su gato acaba de aprender a abrir la nevera, y suena como si me estuviera acusando de un crimen de guerra.
El resultado: necesito abstraerme cada diez minutos, hacer un zoom out y decirme a mí misma:
Es francés, es francés, es francés… Clau, no hiciste nada malo, eres una buena persona, no te odia, no te odia, no te odia. Simplemente es francés.
Por si vives en una caverna y no tenías ni idea, de estos problemas y de cómo resolverlos hablo en mi podcast. Te dejo el botón mágico para suscribirte ya:
Y si no lo haces, cada que vez que quedes con tus amiguitos hispanohablantes, estos van a repetirse mantras para sus adentros recordándose que no eres un borde de mierda.
A lo mejor tus amigos no lo exteriorizan, o simplemente tú no notas sus micro-expresiones, pero sí, tienen que hacer respiraciones profundas para no tomarse todo lo que dices como algo personal.
Mi amigo el de las baguettes me aporta muchas cosas buenas, así que con él hago una excepción, pero no es algo que haga con todo el mundo.
Entonces, tú decides si tus amigos sientan que estar contigo es como un soplo de aire fresco o como recibir un email de tu jefe el domingo por la noche.
No importa si eres francés, portugués o estadounidense. Tu entonación no es la nuestra.
Recuerda: no siempre la intención es lo que cuenta. La entonación sí.
Y la tuya es homicida.
Te vuelvo a dejar el botoncito:
Un abrazo 🥖,
Clau

Esta relación debe tener algunas ventajas increíbles para ti. ❗️