Por qué soy una mala ciudadana.
Desde que soy pequeña, busco mis pequeños actos de rebeldía.
En la escuela, cuando tenía 10 años, los profesores decían:
La instrucción del ejercicio tiene subrayarse y tiene que escribirse con bolígrafo rojo. El resto del folio: con bolígrafo azul.
Y yo pensaba: y eso por qué? Solo por eso, ahora quiero hacerlo al revés.
Hoy en día la situación no es muy diferente.
Me molesta que me digan lo que tengo que hacer:
paga un 20% de impuestos,
recicla,
estira un poco todos los días,
come nueces, anda, que son buenas para el cerebro.
En fin, Serafín. Desde ese momento, admito que no soy una ciudadana ejemplar.
Me cuelo en la cola del supermercado, invado el carril bici, no ayudo a remontar la natalidad.
Con el español también me pasa exactamente lo mismo.
Odio las normas rígidas, no soporto el porque sí y mi enemigo número uno son las excepciones sin explicación.
Por desgracia, después de ocho años enseñando español, me sigo encontrando con normas escritas que parecen incuestionables.
Si la frase condicional expresa algo probable, usa el presente.
Si la frase expresa algo improbable, el pretérito imperfecto de subjuntivo
Si expresa algo imposible, tienes que usar el plusc. de subjuntivo.
No lo sé, Rick, parece falso.
Por eso creé EL ARTE DE LO POSIBLE 🎨
Un vídeo de 27 minutos donde te explico:
Por qué las tres estructuras condicionales que te enseñaron no son suficientes para crear tu vida en español.
Que no hay tres tipos de condicionales, sino 39762.
Por qué estoy harta del ejemplo Si fuera rico, me compraría un yate.
Qué tienes que hacer para dejar de memorizar fórmulas y empezar a crear tus propias frases como lo hacemos nosotros.
El arte de lo posible 🎨 cuesta 40€ y se compra aquí.
Si a ti también te molestan los dogmas, las normas absurdas y las reglas arbitrarias, este vídeo es para ti.
Recuerda: si piensas como nosotros, hablas como nosotros.
Un abrazo in(condicional) 🦋🌸🧚♀️✨,
Clau

