Tus errores llevan años sin corregirse.
Cuanto más tiempo pase, más difícil es sacártelos de encima.
Se incrustran, se fosilizan.
Como cuando entras en un piso de estudiantes Erasmus y la mierda lleva tanto tiempo en esa esquina que parece que ese apartamento se diseñó así.
Como te digo, con tu acento pasa lo mismo.
Llevas tanto tiempo pronunciando mal frases básicas como “voy a ir”, “a qué hora nos vemos?” o incluso palabras monosílabas como “con”, “sol” o “ser” que tu cerebrito ya las archiva como: esto es español.
Pero resulta que llegas a España, México o Perú y piensan que llevas tres meses estudiando español.
Entonces…
El problema está en que tú ya no puedes escuchar tus propios errores. Sufres de una especie de sordera.
Yo no.
Porque llevo diagnosticando gente años y años.
Y durante las sesiones diagnóstico 🧪🔬, mi momento preferido es cuando veo en los ojos de mi estudiante la expresión de: hostia, esto ni siquiera lo percibía.
Y después de detectar errores, te digo paso a paso lo que tienes que hacer para arreglarlo.
Ahora dime por esa boquita: ¿quieres convertirte en un fósil?
No hace falta que me respondas: puedes reservar tu sesión diagnóstico aquí.
Un abrazo,
Clau

Maravillosa! Me encantan los mensajes de publicidad tuyos! Humor y creatividad. Gracias. Que tengas un buen finde.